ELECCIÓN Y COMPRA DEL TRAJE DE BUCEO
Escrito por Carlos   
Lunes, 28 de Mayo de 2012 18:11

Una vez que hayan pasado una o dos inmersiones desde el “estreno” de nuestro nuevo equipo ligero, por regla general el gusanillo calentorro empezará de nuevo a tomar nuestra oreja y provocará que nuestro cerebro comience a sentirse incomodo, normalmente, con el traje que el centro de buceo pone a nuestra disposición. Nuestras miradas se vuelven “lascivas” sobre los “pellejos” que llevan los compañeros de inmersión y se hace muy difícil ir cómodamente vestido de alquiler. Empezaremos a buscar mil excusas para adquirir dicha prenda y comenzaremos a buscar ofertas en internet. Antes de elegir traje, tendríamos que tener en cuenta algunas cosas que trataré de explicar de forma clara y escueta.

La función del traje es aislarnos del frío y de su sensación, por lo que la elección del mismo debería ir orientado en ese sentido, teniendo en cuenta (como siempre) el tipo de buceo que habitualmente haremos así como nuestro caso personal (¿somos frioleros?).

Para mí, los trajes de buceo se dividen en dos tipos, volumen constante y volumen variable e intentaré orientar el artículo en este sentido, en lugar de hacerlo, como habitualmente ocurre, en el sentido del material del que esté hecho el traje o la cantidad de entrada/salida de agua.

Los trajes de volumen constante son aquellos que no modifican sus propiedades por efecto de la presión, es decir, “bajes lo que bajes tu flotabilidad se mantiene igual”. Dentro de estos trajes se encuentran, principalmente, los secos trilaminados, bilaminados (tipo viking) y los trajes secos ultra comprimidos (2 mm. Como máx.), en todos estos casos el propio traje NO ACTUA COMO AISLANTE y deberemos adquirir un traje interior para aislarnos del frío. Estos trajes interiores o ratas se realizan en distintos materiales y la mayoría no se deben lavar (es importante leer bien los manuales antes de comprar) a riesgo, en muchos de ellos, de perder hasta un 50 % su poder aislante por lavado. Suelen estar realizadas con materiales hidrófugos, manteniendo seco el cuerpo de transpiración y humedad. En estos casos la comodidad de ponérselo, así como el tipo de patronaje con el que están hechos afectará directamente a la comodidad y control de los mismos.

Los de volumen variable son aquellos que, con efecto de la presión, modifican sus propiedades, principalmente la flotabilidad, es decir, cuando bajamos la compresión del material usado (normalmente neopreno) reduce fuertemente su flotabilidad y al subir aumentará esta. En este grupo tendremos los trajes secos de neopreno (más de 4 mm), trajes semisecos y trajes húmedos. En todos los casos el propio traje hace de aislante térmico por lo que la entrada de agua es vital, categorizándolos de manera que cuanto mejor es el traje menor cantidad de agua caliente sale. Recordemos que en los trajes el agua crea una película que nuestro cuerpo calienta y reduciendo (que no eliminando) la perdida de calor. En los trajes secos de neopreno, lógicamente no debe entrar agua, pero si ello ocurriera (más habitual de lo que pensamos) el traje comenzaría a comportarse como un “semiseco”. En los trajes de volumen variable es importante decidir el grosor aunque para un grosor superior a 5 mm recomiendo la compra de un semiseco ya que la acumulación de capas obliga a patronajes complejos que aunque suelen funcionar no suelen ser muy cómodos de utilizar.

Como resumen, y siendo algo muy personal ya que no he probado todos los trajes del mercado, podríamos decir que:

-Traje Seco Trilaminado: Bien elegido el patrón y correctamente adiestrados es cómodo de poner, cómodo de usar, cómodo de enjuagar, etc; simplemente Cómodo. Sirve para cualquier temperatura del agua, ya que nos permite regular el poder aislante con el cambio de la prenda interior. En su contra tengo que decir que suelen ser caros de comprar.

-Traje Seco Neopreno: Cómodo de poner, relativamente cómodo de usar, difícil de mantener. Nos sirve para el invierno y los primeros meses de primavera, no siendo una buena opción en nuestro verano y otoño (mediterráneo occidental).

-Traje Semiseco: Incomodo de poner, incomodo de usar, se mantiene como un traje húmedo. En mi opinión personal tienen los defectos de los trajes secos y los defectos de los trajes húmedos, pero no tienen las virtudes de ninguno de los dos. Pasaremos frío en nuestro invierno y calor en nuestro verano, sirviendo principalmente para primavera y final de nuestro otoño.

-Traje húmedo: Incomodo de poner, cómodo de usar y cómodo de mantener. Principalmente podremos usarlo en verano y otoño, pudiendo empezar a usar a finales de primavera.

Independientemente de lo que hayáis leído, la elección del traje es muy personal y por lo tanto deberéis informaros bien antes de su compra. Dirigirse a reconocidas marcas nos garantizará un correcto patronaje, una buena calidad de neopreno y por ende un traje cómodo en su utilización.

Como en otros apartados un buen enjuague, y en su caso un chorrito de desinfectante y un poquito de suavizante lo mantendrá “suavecito” y bien aromatizado (no abusar de este apartado).

 
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