LUCES Y SOMBRAS
Escrito por Carlos   
Martes, 09 de Octubre de 2012 15:07

Una reciente conversación con un buen amigo me ha hecho pensar que este artículo podría venir bien a quien quiera comprar una fuente de luz. Como en todos los casos el orden de las preguntas debería ser el siguiente:

1º.    ¿Para que la quiero?

2º.    ¿Qué necesito?

3º.    ¿Cuánto Vale?

4º.    ¿Cómo lo pago?

Invertir estas preguntas nos puede hacer llegar con ideas preconcebidas y con elecciones ya hechas en nuestro subconsciente más consciente y el resto de preguntas serán respondidas según el resultado final que queramos, pudiendo llegar a decantarnos por una u otra por que tiene….. ¡Un cargador de bolsillo!, sin fijarnos en la calidad y capacidad de carga de este.

Así no será lo mismo y no tendrá las mismas necesidades un buceo en aguas abiertas al medio día que uno en una cueva de noche (y no necesariamente la segunda necesita más potencia lumínica que la primera).

En cualquier caso, un dato importante es: ¿Que pasa si le entra agua?, y os puedo asegurar que eso siempre ocurre, la duda es; ¿Cuándo?, dependiendo de las características constructivas de nuestra herramienta.

Es primordial reseñar que más importante que la lámpara que traiga será la óptica o parábola que monte, en la mayoría de los casos esta es mucho más cara que la propia “bombilla” sea de lo que sea. Así una buena parábola gestionará mejor el flujo lumínico emitido por una lámpara aunque este sea menor que otra, cuya parábola sea de peor calidad.

Durante este artículo no voy a poner ningún dato técnico, ni formula, ni gráficas porque entiendo que no es el asunto y total…. Nadie las mira.

Tampoco voy a hacer una apología de ningún sistema y en este caso no es mi intención transmitir cual sería mi opción, que os aseguro tengo muy claro.

¿Para que la quiero?.

Este es el primer parámetro requerido, igual que no hay pez grande que pese poco no encontraremos una fuente de luz perfecta para todos los casos, de ahí que ciertas agencias haya solucionado este tema mediante la utilización de ciertas linternas como principales en algunos tipos de inmersión, pasando a ser de backup en otras (recordamos Dressed for Success).

En principio para un buceo en aguas abiertas en las horas centrales del día necesitaremos linternas cómodas de llevar y guardar, autonomías medias y ángulos de apertura estrechos que nos permitan dirigir todo el flujo a una zona específica de la cueva o zona (nunca a los ojos de sus habitantes).

Para un buceo nocturno, por regla general, necesitaríamos un haz ancho y una autonomía importante, siempre y cuando no pensemos utilizar la fuente de luz como sistema complejo de comunicación en cuyo caso requeriremos ópticas especiales que hacen las dos funciones haz estrecho y haz ancho en una misma pieza construida, pudiendo modificar la anchura de haz según necesidades y gustos.

Habitualmente se piensa que cuando hay menos luz (nocturnas) hace falta más “chorro”, pero esto no es así, de hecho una linterna que de noche parece “la caña” si la utilizas durante el día en zona de penumbra puede parecer que flaquea. Además hay que tener en cuenta las partículas en suspensión, ya que estas provocan que el flujo se invierta, cegándonos, al chocar con ellas. En este caso la potencia es un boomerang que irá en nuestra contra.

Casi todas las fuentes de luz del mercado tienen una temperatura de color en torno a los 6500ºK, o lo que en el argot se llama “luz día”. Cuando esta temperatura desciende tiende a tomar un color más anaranjado (luz cálida) y cuando sube un tono más azulado (luz fría), estando en una punta los infrarrojos y en la otra los ultravioleta. Esta temperatura de color es importante si lo que queremos es ver los colores más reales entrando en liza el índice de reproducción cromática de la propia lámpara( en nuestro caso más de 90 es bueno, menos de 80 malo).

¿Qué necesito?

Necesitar es un concepto algo disperso y sobre todo muy influenciable externamente, pero con un buen ejercicio de honestidad y lógica podremos responder a la pregunta aunque sea con otras preguntas como: ¿Qué profundidad?, ¿Donde la voy a llevar?, ¿Realmente necesito esa autonomía?, ¿Qué mantenimiento estoy dispuesto a darle?, ¿Existen repuestos?, ¿Cuánto valen?, ¿Son asequibles y fácilmente localizables?, etc.

Con estas preguntas podremos hacer un “escandallo” de lo que necesitamos y dirigir nuestras miradas a ese sector. Para que quiero un foco HID 21 W con cánister, autonomía de 4 horas y profundidad máxima de 150 m. si solo hago un buceo de 50 minutos a medio día y además me estorban los aparatos.

Si en este apartado somos realistas haremos una buena compra para el uso que vayamos a darle, en caso contrario tendremos más cacharros inútiles y caros en nuestra caja. Es fácil escuchar… “¿Para qué voy a llevar el foco en esta inmersión, mejor lo dejo en la caja?”, quizás habría que preguntarle… “¿Para qué te lo compraste si siempre lo dejas en la caja?”, el día que lo vayas a usar las baterías no duraran lo que deberían, la lámpara no lucirá lo que debería y puede que las juntas no estén en la condición que deberían.

En este apartado no pongo límites, hay focos de 1.700 euros que son baratos para las prestaciones que nos dan y linternas de 15 euros que son caras para las prestaciones y vida útil que tienen.

¿Cuánto Vale?

Este apartado es corto, vale lo que vale en la tienda más barata que encontremos. Es importante el tema de las garantías, portes, impuestos, etc.

¿Cómo lo Pago?

Cada uno tiene que responder a esta pregunta.

Como podéis ver no he hablado de led, halógenas, xenón, fibra óptica o infinitas tecnologías existentes en el sector de iluminación, todas son buenas, o al menos tan buenas como su fabricante. La experiencia me dice que rara vez el foco/linterna vive lo suficiente para cambiar la lámpara salvo aquellos diseñados con vistas a una posible entrada de agua.

Las baterías son un mundo, en la mayoría de los casos inexplorado. Existen multitud de páginas de internet donde venden todo tipo de baterías a todo tipo de precios. Lo importante a tener en cuenta es la capacidad, número de ciclos, precio y necesidades de carga. Es posible que el precio del cargador haga que una batería, en potencia, adecuada se vuelva inadecuada. Normalmente los packs son configuraciones de unidades más pequeñas ensambladas y estos los puedes montar tú.

Tampoco he hablado de las características constructivas, mejor dos juntas en lugar de una y tres en lugar de dos. Los interruptores magnéticos y mecánicos son buenos si se mantienen correctamente y malos si les entra agua. Lo que sí os digo es que evitéis la electrónica siempre que podáis, regulaciones de potencia, estrobos y pijadas de ese tipo nos indican que están controladas por electrónica, si entra agua….. ¡AL CAJÓN!.

Si os habéis dado cuenta he intentado hacer un artículo distinto desde una óptica distinta, de los otros hay muchos en internet y mejores de lo que yo lo podría haber hecho.

En resumen, dedicarle un tiempo previo al proceso de compra nos hará evitar compras ineficientes y poco rentables, aunque existe un último asunto. El gusto por tal o cual linterna también cuenta y es tan importante como lo demás. A mí no me importa mucho si es de este color o del otro, ya que todo me gusta negro, pero entiendo que haya gente que al diseño y al color le den importancia, si eres de esos adelante.

Independientemente de todo lo expresado recordad que ¡cada uno hace con su dinero lo que quiere! y en este caso también.

 
Copyright© 2017 . Diseñado para Lijo-Sub por Almericurs